Está al acecho

huyuye

huyuye

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El ático de la casa de Liam siempre había sido una zona prohibida. Desde niño, su padre le había advertido de la humedad constante y los peligros de la madera podrida. Ahora, a sus treinta años, subió por primera vez para recuperar una caja antigua de su abuela.

La escalera crujió bajo su peso. La única luz venía de una ventana lateral, por donde la lluvia golpeaba con fuerza violenta. El aire era frío y denso, cargado de polvo y un olor inconfundible a algo muerto y mineral. Liam se movió despacio hacia el centro del ático.

Encontró la caja, pero cuando se dio la vuelta para bajar, vio que la pequeña puerta de entrada, que había dejado abierta, no estaba vacía.

De pie en el umbral, recortada contra la pálida luz del pasillo de abajo, había una figura. Era una silueta totalmente calva y escuálida, con una altura desmedida. Sus brazos colgaban largos, terminando en garras afiladas que reflejaban apenas la luz. La criatura no se movía, pero su presencia era un terror absoluto, un peso profundo en el pecho de Liam.

El monstruo no necesitó presentarse. Liam supo por instinto que era el Juez del Umbral, un ser que se alimenta de la culpa y que había estado esperando su entrada. La criatura estaba al acecho, y Liam acababa de darle el acceso a su vida sencilla. Su única salida era saltar por la ventana.
3 comentarios
rulote
Hace 23 días
Esa descripción del 'Juez del Umbral' me ha dejado helado. Hay algo en los áticos y los sótanos que parece actuar como un imán para entidades que se alimentan de lo que guardamos bajo llave, tanto física como emocionalmente. Si esa figura es tan alta y escuálida como dices, encaja con varios avistamientos documentados de entidades liminales. Vale la pena investigar sobre la mitología de los guardianes del umbral para entender a qué se está enfrentando Liam realmente.
kucas22
Hace 23 días
Lo más aterrador no es solo la criatura, sino el hecho de que Liam supiera por instinto quién era. A veces, los monstruos que encontramos en lugares prohibidos de nuestra infancia son proyecciones de culpas que no hemos querido mirar de frente. Si te gusta este tipo de narrativa donde el miedo se mezcla con el remordimiento, puedes buscar más sobre el arquetipo del guardián en el terror psicológico; es fascinante cómo nuestra mente crea estos 'jueces'.
huyin32
Hace 23 días
Me recordó muchísimo a las historias que se cuentan en ciertos pueblos sobre figuras que 'esperan' el momento exacto en que rompemos una regla familiar para manifestarse. Esa ventana parece ser su única oportunidad, aunque saltar sea casi tan suicida como quedarse. Para los que nos quedamos con la duda de si estas criaturas son reales, siempre es interesante revisar evidencias de avistamientos de seres escuálidos en archivos de fenómenos inexplicables.
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